lunes, 20 de febrero de 2017

LA BÓVEDA PLANTAR. TIPOS DE PIE

Introducción


La bóveda plantar se define como un conjunto de diferentes elementos osteoarticulares, ligamentarios y musculares del pie asociados en armonía. Esta estructura forma un triángulo formado por las cabezas del primer metatarsiano, quinto metatarsiano y la tuberosidad posterior del calcáneo. Gracias a su anatomía de curva y su elasticidad permite adaptarse a  las desigualdades del terreno y otras circunstancias como transmitir las fuerzas al suelo u orientar para superar obstáculos causados por la gravedad terrestre. Podemos decir que tiene un rol de amortiguador indispensable para la fluídez de la marcha tanto a nivel ligamentoso como muscular:



No obstante una mala repartición de la cargas del cuerpo en el pie o alteración  a nivel estructural puede dar lugar a modificaciones de la bóveda plantar como un aplanamiento o aumento del arco de nuestros pies.


I-Parte Exploratoria

A- Conceptos
Debemos tener en cuenta que tanto la forma que la altura de nuestros arcos son indicadores fundamentales sobre la función de nuestros pies. Así como el tipo de deformaciones que puedan afectar a nuestros arcos, hablaremos de arco Ascendido como una deformación anormal de la estructura del pie caracterizado por el aumento de la concavidad de la bóveda plantar. Mientras que en el caso de una disminución de la concavidad del arco  hablaremos de un aplanamiento. También puede asociarse a una debilidad de  la musculatura como una desviación del talón hacia fuera.



B- Noción de Normalidad
Por lo tanto, en una población normal, encontraremos diferentes valores de normalidad sobre algunos ángulos que pueden luego confirmarnos nuestro posterior diagnóstico:



De forma visual :



C- Diagnostico
En la valoración de un individuo que presenta un tipo de deformación sobre el arco del pie, evaluaremos los planos fisiológicos haciendo una exploración física completa, donde se puede también añadir pruebas complementarias (5-6*):
        Medición de la altura del escafoides (7-8*):
Se mide la distancia del suelo al escafoides y se registra la diferencia entre la altura de la tuberosidad del escafoides con el pie descansado en el suelo con el peso echado.
Se puede también calcular dividiendo la altura del escafoides entre la longitud “truncada” de la huella en centímetros, es decir, entre la longitud de la impresión plantar exceptuando los dedos.
Cowan (1993) registra la altura del escafoides, medida de forma manual, y su correspondencia con el tipo de pies en su estudio “Altura del Escafoides Truncada”:
  • Descendido : 2.72-4.08 cm.
  • Normal: 4.09-5.08 cm.
  • Ascendido: 5.09-6.05 cm.

Valoración de la altura del arco medial (5-9*):
Con el paciente de pie, el fisioterapeuta mide con un goniómetro, el ángulo formado por la línea que conecta el maléolo interno, la tuberosidad del escafoides y la línea desde la tuberosidad a la cara medial de la cabeza del 1er metatarsiano.
Un estudio de Dahle sobre el “Ángulo del Arco Longitudinal” o “Longitudinal Arch Index” (Dahle 1991; Nilsson, 2012) establece una normalidad entre 120° y 150°. Nilsson utilizó una otra muestra que permite establecer otros rangos angulares donde el plano normal sería (131° y 152°).
    Índice de la Postura del Pie (10-11-12*):
La valoración y clasificación de la congruencia de la altura del arco longitudinal interno del pie tiene como principal ventaja en que se obtienen valores del pie desde distintos ángulos, planos y segmentos, siendo el estudio de “Foot Posture Index” Redmon (2006) tendremos la siguiente tabla:




Baropodometria con plataforma (13-14*):  
Respecto a las pruebas complementarias podría ser utilizada una baropodometria con plataforma. Se define como una técnica que permite medir en función del tiempo las presiones y superficies de contacto que se aplican sobre el pie.


Con los valores obtenidos, se puede valorar  las fuerzas y obtener así la forma del pie en función de la imagen que nos refleja esta plataforma, durante una marcha estática o dinámica. Tendremos en azul las zonas de contacto con bajo intensidad, hasta rojo, las zonas de apoyo que generan más presión.

II-Parte Resolutiva


A- El Arco Ascendido

A partir de las deformaciones tanto estructurales como las angulares podremos encontrar: En la zona del ante pie, la presencia de los dedos en « garras »: los tendones del ante pie traccionan más de lo habitual y hace que los dedos se doblen hacia arriba.
(Debido a un ángulo de Hibbs >45°)

Otro problema muy habitual es la presencia de metatarsalgias que refieren un dolor a nivel de la zona metatarsal, también si el paciente refiere dolor en la planta del pie entre tercero y cuarto dedo.
(Debido a un ángulo de Hibbs >45° y/o Meary >5°)

A nivel del arco plantar, si la zona de la fascia plantar está más tensa de lo normal con el tiempo puede generar fascitis plantares: El paciente refiere dolor en el talón con los primeros pasos tras levantarse de la cama, o después de periodos prolongados de caminar.
(Debido a la inclinación del calcáneo >30°)

B- El arco Descendido

En lo que respecta a las lesiones, en la zona del ante pie también podremos encontrar infinitas patologías debido esta forma del pie. Una de las primeras patologías sería un hallux limitus, que significa una hipomovilidad de la articulación metartasofalangicas del primer dedo.
(Debido Angulo Djian Anonnier >130°)

La siguiente patología va a poder ser una sobrecarga de la zona metatarsal debido a que la articulación de primer dedo no funciona bien y se genera una sobrecarga sobre estos puntos.
(Debido Angulo Hibbs <130°)

A continuación en la zona del medio pie, ocurren  unas de las patologías de lo más comunes, la fascitis plantar. Se produce debido a que tiene que mantener el arco plantar y tiende a volcar hacia dentro y esto provoca una ausencia de la bóveda plantar que genera una distensión de la musculatura plantar.
(Debido a la inclinación del calcáneo <20°)

C- Tratamientos

En fisioterapia, se puede enseñar diferentes tipos de tratamientos, tanto para limitar como para impedir las deformaciones. Sobre todo realizando ejercicios de contracción/relajación de los músculos contracturados o ejercicios de reaprendizaje estática/dinámica de la marcha.




Conclusión

Al final, las variadas tipos de deformaciones que puedan afectar a nuestro arco puedan también producir una inestabilidad que con el tiempo puede repercutir sobre las lesiones más comunes como: esguince de tobillo y/o problemas de las estructuras más proximales de nuestro cuerpo como por ejemplo en la rodilla o cadera.
Así que, cualquier degeneración a nivel del arco plantar puede acabar generando patologías más severas y afectar a nuestra calidad de vida si no son prevenidas.


BIBLIOGRAFÍA:

B- Noción de normalidad :
1 Cracciolo AC. An Atlas of Foot and Ankle Surgery. CRC PressI Llc. (2005)
2 DiGiovanni CW, M.d. JG. Foot and Ankle, Core Knowledge in Orthopaedics. C.V. Mosby. (2007)
3 Bouysset M. Pathologie ostéo-articulaire du pied et de la cheville, Approche médico-chirurgicale. Springer Verlag France. (2004)
4 Raikin S. Adult Flatfoot, An Issue of Foot and Ankle Clinics. Saunders. (2012)

C- Diagnostico
5 Libro: SECOT Sociedad Española de Cirugía Ortopédica y Traumatología. Manual de Cirugía Ortopédica y Traumatología 2ª ed. Madrid: medica Panamericana; 2010.
6 Chu WC, Lee SH, Chu W, Wang TJ, Lee MC. The use of arch index to characterize
arch height: a digital image processing approach.
IEEE Trans Biomed Eng. 1995
Nov;42(11):1088-93.

Medición de la altura del escafoides :
7 Cowan DN, Jones BH, y Robinson JR. Altura del Escafoides Truncada. (1993).
8 Williams DS, McClay IS. Measurements used to characterize the foot and the medial longitudinal arch: reliability and validity. Phys Ther. 2000 Sep;80(9):864-71.

Valoración de la altura del arco medial :
9 Nilsson MK, Friis R, Michaelsen MS, Jakobsen PA, Nielsen RO. Classification of the height and flexibility of the medial longitudinal arch of the foot. J Foot Ankle Res. 2012 Feb 17;5:3.

Índice de la Postura del Pie :
10 Cavanagh PR, Rodgers MM. The arch index: a useful measure from footprints. J Biomech. 1987;20(5):547-51.
11 Redmond AC, Crane YZ, Menz HB. Normative values for the Foot Posture Index. J Foot Ankle Res. 2008 Jul 31;1(1):6.
12 Redmond AC, Crosbie J y Ouvrier RA. Development and validation of a novel rating system for scoring standing foot posture: The Foot Posture Index. Clinical Biomechanics, 2006, 21:89–98.

Baropodometria con plataforma
13 Libro: Cleland J. Netter Exploracion clinica en ortopedia. 1ª ed. Barcelona: Masson, Elsevier; 2006.
14 Neto HP, Grecco LA, Braun Ferreira LA, Christovão TC, Duarte Nde A, Oliveira CS. Clinical analysis and baropodometric evaluation in diagnosis of abnormal foot posture: A clinical trial. J Bodyw Mov Ther. 2015 Jul;19(3):429-33.

Lesiones:
  • Agyekum EK, Ma K.Heel pain: A systematic review.Chin J Traumatol.2015;18(3):164-9
  • Lee JH, Cynn HS, Yoon TL, Choi SA, Kang TW.Differences in the angle of the medial longitudinal arch and muscle activity of the abductor hallucis and tibialis anterior during sitting short-foot exercises between subjects with pes planus and subjects with neutral foot.J Back Musculoskelet Rehabil. 2016 Mar 18.
  • Mueller S, Carlsohn A, Mueller J, Baur H, Mayer F.Influence of Obesity on Foot Loading Characteristics in Gait for Children Aged 1 to 12 Years.PLoS One. 2016 Feb 25;11(2)
  • Headlee DL, Leonard JL, Hart JM, Ingersoll CD, Hertel J.Fatigue of the plantar intrinsic foot muscles increases navicular drop.J Electromyogr Kinesiol. 2008 Jun;18(3):420-5.
  • Dowling GJ, Murley GS, Munteanu SE, Franettovich Smith MM, Neal BS, Griffiths IB, Barton CJ, y Collins NJ. Dynamic foot function as a risk factor for lower limb overuse injury: a systematic review. J Foot Ankle Res in press.
  • Neal et Al. Foot posture as a risk factor for lower limb overuse injury: a systematic review and meta-analysis. Journal of foot and ankle research 2014, 7:55.
  • Tong JWK y Kong PW. Association between foot type and lower extremity injuries: systematic literature review with meta-analysis. J Orthop Sports Phys Ther 2013, 43:700-714.
  • Viladot A. Quince lecciones sobre patología del pie. Barcelona: Toray, 1989.

Tratamientos :
  • Matias AB, Taddei UT, Duarte M, Sacco IC.Protocol for evaluating the effects of a therapeutic foot exercise program on injury incidence, foot functionality and biomechanics in long-distance runners: a randomized controlled trial.BMC Musculoskelet Disord. 2016 Apr 14;17(1):160.
  • Cornwall MW, McPoil TG, Fair A.The effect of exercise and time on the height and width of the medial longitudinal arch following the modified reverse-6 and the modified augmented low-dye taping procedures.Int J Sports Phys Ther. 2014 Oct;9(5):635-43.
  • Lynn SK, Padilla RA, Tsang KK.Differences in static- and dynamic-balance task performance after 4 weeks of intrinsic-foot-muscle training: the short-foot exercise versus the towel-curl exercise.J Sport Rehabil. 2012 Nov;21(4):327-33.
  • Cowan DN, Jones BH, Robinson JR. Foot morphologic characteristics and risk of exercise-related injury. Arch Fam Med. 1993 Jul;2(7):773-7.
  • López Elvira JL, Vera García FJ, Meana M, y García JA. Respuestas, adaptaciones y simetría de la huella plantar producidas por la práctica de la marcha atlética. Cultura, Ciencia y Deporte, 2006, 2(4):21-26.

Complementaria :
  • Murley GS, Menz HB, y Landorf KB. A protocol for classifying normal and flat-arched foot posture for research studies using clinical and radiographic measurements. Journal of Foot and Ankle Research, 2009, 2:22.
  • López Elvira JL, Vera García FJ, Meana M, y García JA. Análisis biomecánico del apoyo plantar en la marcha atlética. Relación entre la huella plantar, ángulos de la articulación subastragalina y presiones plantares. European Journal of Human Movement, 2008, 20:41-60.
  • Las relaciones entre las inestabilidades el apoyo plantar y las alteraciones de la biomecánica de la rodilla. Córdoba: Tesis realizada en la universidad de Córdoba, 2002.

Autores del artículo:

Laury Sarotte
Nancy Christophe-Hayot
Joris Martin
Nicolas Cabannes




lunes, 30 de enero de 2017

BAREFOOT RUNNING

¿Qué es el Barefoot?


Barefoot es un término inglés que consiste en correr sin zapatillas, para dejar al pie y las articulaciones que efectúen su movimiento de forma más natural posible.  Hasta ahora, el diseño y desarrollo de zapatillas running estaba enfocado a la amortiguación, soporte, protección, el control de la pronación y supinación… diseñándose así plantillas, palmillas y acochados de aire y gel. Actualmente, el barefoot se ha extendido considerablemente haciendo que existan carreras con calzado o descalzo.



¿Por qué correr descalzo?

¿Es bueno correr descalzo? ¿Qué ventajas y desventajas tiene desplazarse descalzo? ¿Para que existen las zapatillas sino? ¿La selección natural nos adaptó para correr descalzos?... Son muchas las preguntas e incógnitas que han surgido alrededor de este tema, y que han permitido el nacimiento de estudios científicos y que esta terminología  (“barefoot”) este cada vez más en el punto de mira del deporte, la fisioterapia o la podología.


¿Barefoot o no barefoot?

A favor de ello, tendremos que decir que hay evidencias que respaldan esta forma de desplazarse. Una minimización de los picos de impacto* durante la marcha, un aumento de la propiocepción* del pie así como su fuerza, factores muy importantes para prevenir lesiones de tobillo; es una de las principales ventajas que presenta. También se ha podido comprobar, que el barefoot envuelve a un patrón del antepie (parte anterior del pie) durante la marcha reduciendo la carga de impacto como la longitud de zancada, variables que reducen el número de lesiones con respecto a un patrón con el retropié (parte posterior del pie); además de aumentar el feedback* con el suelo.
Sin embargo no todo son ventajas, como era de esperar se ha evidenciado un mayor número de lesiones en la superficie plantar además de un mayor número de lesiones en la parte posterior de la tibia.

        Barefoot vs Calzado deportivo

Otra de las necesidades, era saber si realmente es mejor desplazarse con calzado o sin él (barefoot) o dicho de otra forma que ventajas e inconvenientes presenta una forma con respecto a la otra. Para saberlo, como si de personas se tratase, enfrentamos a ambos en una hipotética pelea: barefoot vs calzado.


El primer golpe lo propino el barefoot: Son varias las ventajas evidenciadas del barefoot con respecto al calzado; una menor implicación de la rodilla y el tobillo durante el running (reduciendo la amplitud de gestos articulares y por lo tanto el ejercicio excéntrico*) y una reducción en el número de fascitis plantares (inflamación de la fascia del pie) pueden usar al barefoot como herramienta terapéutica.
Altman AR, Davis IS.Br J Sports Med Published Online First:[please include Day MonthYear]doi:10.1136/bjsports-2014-094482



El calzado no se dio por vencido y contragolpeó: Los zapatos amortiguan mejor el paso o la carga que recibe la planta del pie (presión plantar) y reducen la aceleración tibial durante la marcha. Las zapatillas deportivas a su vez, reducen los picos de fuerza vertical que ejerce el suelo al andar, y la tasa de carga.






En el último round, el combate quedo igualado: A nivel metabólico* no se encuentran diferencias entre los corredores con barefoot y los corredores con calzado en variables como la frecuencia cardiaca, el consumo de oxígeno y el gasto energético7.
 Eso sí, al final del round, el calzado soltó un último golpe al comprobarse que los corredores de barefoot presentan una mayor cadencia (número de pasos por unidad de tiempo), disminuyen el tiempo de contacto con el suelo y el desplazamiento; datos que nos induce a pensar que son peores corredores biomecánicamente con respecto a los de calzado.



Calzado minimalistas: ¿sí o no?

Es otra de las dudas y temas de discusión que surge alrededor de este tema. Al igual que en el apartado anterior, hay artículos que respaldan su eficacia mostrando que no existe ninguna diferencia biomecánica entre el calzado minimalista y las zapatillas deportivas; mientras que otros defienden que sí existen similitudes biomecánicas entre este calzado y el barefoot.  En contra también diremos que un uso de este calzado sin un entrenamiento previo puede causar lesiones a nivel del pie.





Conclusiones

·         El barefoot puede ser utilizado como herramienta terapéutica para determinados pacientes en podología y fisioterapia.
·         Esta forma de correr también presenta desventajas.
·         La utilización del barefoot y calzado minimalista necesita un entrenamiento previo.
·         Existe un déficit de información entre las similitudes biomecánicas entre el calzado minimalista y el barefoot.


Bibliografía

1.      Lieberman DE. What We Can Learn About Running from Barefoot Running: An Evolutionary Medical Perspective. Exercise and Sport Sciences Reviews. 2012 Jul; 40(3):185-.
2.      Yan AF, Sinclair PJ, Hiller C, Wegener C, Smith RM. Impact attenueation during weight bearing activities in barefoot vs shod conditions: A systematic review. Gait & posture. 2013 Jun; 38(2):175-86.
3.      Bonacci J, et al. Running in a minimalist and lightweight shoe is not the same as running barefoot: a biomechanical study. Br J Sports Med 2013; 47:387-392.
4.      Altman AR, Davis IS. Barefoot running: biomechanics and implications for running injuries. Current sports medicine reports. 2012 Sep-Oct;11(5):244-50
5.      Lieberman DE, Venkadesan M, Werbel WA, Daoud AI, D'Andrea S, Davis IS, et al. Foot strike patterns and collision forces in habitually barefoot versus shod runners. Nature. 2010 Jan 28; 463(7280)531-149.
6.      De Wit B, De Clercq D, Aerts P. Biomechanical analysis of the stance phase during barefoot and shod running. Journal  of biomechanics. 2000;33(3):269-78
7.      Vincent HK, Montero C, Conrad B, Seay A, Edenfield K, Vincent K. Metabolic comparison of running shod and barefoot in mid-forefoot runners. J Sports Med Phys Fitness. 2014 Apr 29.



Autores

Lander Arrese - Igor Elizondo
Roxane Eva Maria Domenges
Carlos Sebastián González Subirón
Claudia Lalanne
Félix Lorente Sánchez
Nicolás Roland Secorro










martes, 17 de enero de 2017

BIOMECÁNICA AL CAMINAR

Introducción

                La marcha, y la bipedestación en general, es una necesidad básica para desplazarse de un lugar a otro. Como ser humanos, somos hechos biomecanicamente hablando para este modo de locomoción y por eso es una de las actividades más corriente que hace la gente a diario.

          Pero para moverse se necesita energía, y la energía es uno de los conceptos más importantes de la ciencia. Durante la marcha humana tienen lugar dos formas de intercambio de energía: conversiones entre energía cinética y potencial y transferencias de energía entre segmentos.


          Aquí hablaremos de la energía potencial y de su transformación en cinética cuando andamos o corremos, y de las implicaciones que tiene esto para la conservación de la energía y el gasto energético en las actividades diarias.


I.                 Energías
a.     Energía potencial (Ep)

Definición : La Energía potencial es la energía que tiene un cuerpo situado a una determinada altura sobre el suelo. Todo cuerpo que se ubicado a cierta altura del suelo posee energía potencial.
Ep = m . g . h

                La fórmula debe leerse como: energía potencial (Ep) es igual al producto de la masa (m) por la constante de gravedad (g = 10 m/s²) y por la altura (h). La unidad de medida de la energía es la misma del trabajo, el Joule. Un Joule es la cantidad de energía necesaria para levantar un kilogramo masa a una altura de 10 cm de la superficie de la Tierra.

                A partir de esta descripción, podemos decir que cualquier persona que sea de pie tendrá una cierta energía potencial en su centro de gravedad (en función de su propia altura y de su peso)




a.     Energía cinética (Ec)
Cinética: parte de la física que estudia los efectos de las fuerzas en el movimiento.
La Energía cinética es la energía asociada a los cuerpos que se encuentran en movimiento, depende de la masa y de la velocidad del cuerpo. Es decir, es la energía que posee un objeto a consecuencia de su movimiento.

Ec= ½ mv²

 La energía cinética se mide en Julios (J), la masa en kilogramos (kg) y la velocidad en metros sobre segundos (m/s).  



a.     Energía aplicada a la marcha y sus transformaciones

                Si nos desplazáramos sobre ruedas, el centro de gravedad seguiría una trayectoria rectilínea, se produciría un deslizamiento continúo y nuestra locomoción requeriría muy poca energía. Sin embargo, nuestro aparato locomotor imprime al centro de gravedad del cuerpo un movimiento que no es rectilíneo sino que describe unos desplazamientos, verticales y horizontales, que conducen a un mayor gasto metabólico; no obstante, el cuerpo humano ha desarrollado diversos mecanismos que mejoran el rendimiento de la marcha, a través de transferencias de energía y de la reducción del desplazamiento del centro de gravedad.

        Un ejemplo evidente de las transferencias entre energía potencial y cinética es el desplazamiento rítmico vertical del cuerpo y su centro de gravedad (C. de G.) durante la marcha. 

Dos zancada (ciclos de marcha), empezadas con la fase de doble apoyo ; choque de talón al 0%

En los periodos de doble apoyo (de 0 a 10%,  de 50 a 60% y de 95 a 100% en la Foto 1)  el C. de G. se encuentra en su punto más bajo y en los periodos de apoyo unipodal, alcanza su punto más alto (30% y 80% en la Foto 1). Cuando el centro de gravedad se eleva va aumentando la energía potencial almacenada, alcanzando su valor máximo en el momento de mayor elevación (30% y 80%). Cuando desciende va transformándose en energía cinética, la cual es máxima en el punto más bajo y es empleada en impulsar el cuerpo hacia delante, mientras se va transformando de nuevo en energía potencial (de 5% a 30%  o de 55% a 80% en la Foto 1).


I.                 Cambios que ocurre en la carrera

                En la Carrera es bastante igual que en la marcha, pero el cuerpo es más adelante y más eficiente y tiene dos sistemas que ayuda en dichas eficiencias:
- durante el estiramiento de las estructuras elásticas como tendones que almacenan energía y luego regresar esa energía
- durante la transferencia de energía de un segmento del cuerpo al otro con otros músculos


II.            Conservación y gasto energético en actividades diarias

El principio de conservación dice que la energía ni se crea ni se destruye, se transforma.



El gasto energético varía, con algunos factores, como son el peso del sujeto, la velocidad de marcha, la pendiente y el tipo de terreno. Así a mayor peso del cuerpo mayor gasto energético.

También influye la velocidad de marcha, así una marcha lenta supone un gasto energético importante, ya que se pierde la energía cinética y es como si se volviera a empezar a caminar en cada paso, mientras que al aumentar la velocidad va disminuyendo este gasto hasta llegar a una velocidad de marcha, en la que se requiere un mínimo de energía caminando más deprisa o más despacio el requerimiento energético se hace mayor

Otro factor muy importante es la pendiente. Cuando subimos por una rampa no existe la fase de descenso del centro de gravedad, por lo que no hay transferencia de energía potencial a cinética y se precisa una mayor actuación muscular, que supone un mayor consumo energético.


Se ha comprobado que el gasto de energía se duplica cuando se asciende con una inclinación de 15º y se triplica con una inclinación de 25º. En el descenso, si es leve, disminuye el gasto energético ya que la energía acumulada es superior a la normal y la marcha resulta fácil, pero conforme aumenta la inclinación también lo hace el gasto energético, ya que es necesario frenar y se debe utilizar la acción muscular para evitar la aceleración excesiva.

Por último, también influye el tipo de terreno por el que se camina, en terreno irregular y blando se eleva el gasto de energía, ya que no da suficiente resistencia a los pies, así una marcha en terreno labrado duplica el gasto de energía y en nieve blanda lo cuadriplica.

El balance energético de un individuo se define como la diferencia existente entre la energía ingerida y el gasto energético o energía total empleada. Los hidratos de carbono, las grasas y las proteínas son los substratos de los que se obtiene la energía utilizada para el trabajo biológico y abastecimiento del resto de necesidades energéticas. A pesar de la gran variación diaria en la cantidad de energía ingerida y en el gasto energético, el peso corporal permanece relativamente estable.
El objetivo final del metabolismo de los nutrientes es la producción de energía.


Bibliografía
·       https://alextecnoeso.files.wordpress.com/2011/09/tema-1-la-energc3ada-y-sus-transformaciones-alumnos.pdf

¿Quieres saber más?

·        Revistas científicas
 - http://www.revista.unam.mx/vol.1/num2/art2/
 - http://servicios.abc.gov.ar/lainstitucion/revistacomponents/revista/archivos/textos-escolares2007/CFS-ES4-1P/archivosparadescargar/CFS_ES4_1P_u7.pdf
·        Otras páginas profesionales
-        http://wzar.unizar.es/acad/cinesio/Documentos/Marcha%20humana.pdf

·        Otro contenido multimedia
 http://www.monografias.com/trabajos95/trabajo-energia-cinetica/trabajo-energia-cinetica.shtml



Autores del artículo:

Arthur Zancanaro
Jaime Molina
Axel Ducasse